Como sabrán los que me hayan leído últimamente en twitter, hace una semana dando un paseo por un centro comercial buscando una novela de Sir Arthur Conan Doyle, me topé con la portada de un libro que me llamó inmediatamente la atención, el marciano más popular de los videojuegos adornaba el centro de una portada azul sobre la que se leía el no menos llamativo título del libro: Ready Player One.
Al final de me decanté por el libro de Ernest Cline, casi a ciegas, motivado únicamente por la imagen de la portada, justo como hacíamos los chavales en los años noventa cuando no había tanta información: comprar los videojuegos por la portada o la contraportada. Después de tres días de lectura intensa tengo que decir que he acertado con la compra, tras el salto os cuento porque debéis leer el libro.