En el año 1983 la compañía Atari lanzó un videojuego para salones recreativos basada en la licencia de la obra de George Lucas, pero si algo llamaba la atención de aquel lanzamiento era el mueble que los señores de Atari habían desarrollado para acompañar al videojuego, difícil no caer en la tentación de echar una moneda ante semejante cabina.
