Mientras Konami sigue en caída libre cancelando juegos como el famoso Silent hills, perdiendo genios de peso, prostituyendo sagas e invirtiendo en máquinas de pachinko. Hay personalidades del mundo del videojuego que saben que es lo que demanda el público más tradicional del sector, hoy vamos a analizar una de estas obras surgidas del clamor colectivo de miles de aficionados a los videojuegos: Bloodstained: Curse of the moon.
