Cuando alguien se reencuentra con un videojuego después de veinticinco años suele ser habitual pensar que el juego ha envejecido mal, la nostalgia y el recuerdo se dan de bruces con la realidad y en lugar de afirmar que ese videojuego a día de hoy es una soberana mierda pues intentamos suavizarlo: ¡ha envejecido mal! decimos, yo mismo he tenido que usar esa expresión hace unos meses cuando me puse a jugar a Altered Beast.
Bien pues ayer jugué al Shinobi, un videojuego desarrollado por Sega y lanzado en salones recreativos en el año 1987 (en Japón, 1988 en el resto del mundo) y me paso todo lo contrario a lo anteriormente explicado, recuerdo que en su momento me pareció un juego del montón y ayer (25 años después) descubrí uno de los mejores juegos de recreativa que he probado en mucho tiempo.
